Monthly Archives: January 2015

Capacidad

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1. Medición de la habilidad de una entidad (empresa, organización, persona, sistema) de alcanzar los objetivos, especialmente en relación a su misión.

2. Totalidad del alcance de las variaciones inherentes en un proceso estable.

Fuente: http://www.businessdictionary.com

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¿De qué sirve un profesor? Umberto Eco

eco12¿En el alud de artículos sobre el matonismo en la escuela he leído un episodio que, dentro de la esfera de la violencia, no definiría precisamente al máximo de la impertinencia… pero que se trata, sin embargo, de una impertinencia significativa. Relataba que un estudiante, para provocar a un profesor, le había dicho: “Disculpe, pero en la época de Internet, usted, ¿para qué sirve?”

El estudiante decía una verdad a medias, que, entre otros, los mismos profesores dicen desde hace por lo menos veinte años, y es que antes la escuela debía transmitir por cierto formación pero sobre todo nociones, desde las tablas en la primaria, cuál era la capital de Madagascar en la escuela media hasta los hechos de la guerra de los treinta años en la secundaria. Con la aparición, no digo de Internet, sino de la televisión e incluso de la radio, y hasta con la del cine, gran parte de estas nociones empezaron a ser absorbidas por los niños en la esfera de la vida extraescolar.

De pequeño, mi padre no sabía que Hiroshima quedaba en Japón, que existía Guadalcanal, tenía una idea imprecisa de Dresde y sólo sabía de la India lo que había leído en Salgari. Yo, que soy de la época de la guerra, aprendí esas cosas de la radio y las noticias cotidianas, mientras que mis hijos han visto en la televisión los fiordos noruegos, el desierto de Gobi, cómo las abejas polinizan las flores, cómo era un Tyrannosaurus rex y finalmente un niño de hoy lo sabe todo sobre el ozono, sobre los koalas, sobre Irak y sobre Afganistán. Tal vez, un niño de hoy no sepa qué son exactamente las células madre, pero las ha escuchado nombrar, mientras que en mi época de eso no hablaba siquiera la profesora de ciencias naturales. Entonces, ¿de qué sirven hoy los profesores?

He dicho que el estudiante dijo una verdad a medias, porque ante todo un docente, además de informar, debe formar. Lo que hace que una clase sea una buena clase no es que se transmitan datos y datos, sino que se establezca un diálogo constante, una confrontación de opiniones, una discusión sobre lo que se aprende en la escuela y lo que viene de afuera. Es cierto que lo que ocurre en Irak lo dice la televisión, pero por qué algo ocurre siempre ahí, desde la época de la civilización mesopotámica, y no en Groenlandia, es algo que sólo lo puede decir la escuela.

Y si alguien objetase que a veces también hay personas autorizadas en Porta a Porta (programa televisivo italiano de análisis de temas de actualidad), es la escuela quien debe discutir Porta a Porta. Los medios de difusión masivos informan sobre muchas cosas y también transmiten valores, pero la escuela debe saber discutir la manera en la que los transmiten, y evaluar el tono y la fuerza de argumentación de lo que aparecen en diarios, revistas y televisión. Y además, hace falta verificar la información que transmiten los medios: por ejemplo, ¿quién sino un docente puede corregir la pronunciación errónea del inglés que cada uno cree haber aprendido de la televisión?

Pero el estudiante no le estaba diciendo al profesor que ya no lo necesitaba porque ahora existían la radio y la televisión para decirle dónde está Tombuctú o lo que se discute sobre la fusión fría, es decir, no le estaba diciendo que su rol era cuestionado por discursos aislados, que circulan de manera casual y desordenado cada día en diversos medios −que sepamos mucho sobre Irak y poco sobre Siria depende de la buena o mala voluntad de Bush−. El estudiante estaba diciéndole que hoy existe Internet, la Gran Madre de todas las enciclopedias, donde se puede encontrar Siria, la fusión fría, la guerra de los treinta años y la discusión infinita sobre el más alto de los números impares. Le estaba diciendo que la información que Internet pone a su disposición es inmensamente más amplia e incluso más profunda que aquella de la que dispone el profesor. Y omitía un punto importante: que Internet le dice “casi todo”, salvo cómo buscar, filtrar, seleccionar, aceptar o rechazar toda esa información.

Almacenar nueva información, cuando se tiene buena memoria, es algo de lo que todo el mundo es capaz. Pero decidir qué es lo que vale la pena recordar y qué no es un arte sutil. Esa es la diferencia entre los que han cursado estudios regularmente (aunque sea mal) y los autodidactas (aunque sean geniales).

El problema dramático es que por cierto a veces ni siquiera el profesor sabe enseñar el arte de la selección, al menos no en cada capítulo del saber. Pero por lo menos sabe que debería saberlo, y si no sabe dar instrucciones precisas sobre cómo seleccionar, por lo menos puede ofrecerse como ejemplo, mostrando a alguien que se esfuerza por comparar y juzgar cada vez todo aquello que Internet pone a su disposición. Y también puede poner cotidianamente en escena el intento de reorganizar sistemáticamente lo que Internet le transmite en orden alfabético, diciendo que existen Tamerlán y monocotiledóneas pero no la relación sistemática entre estas dos nociones.

El sentido de esa relación sólo puede ofrecerlo la escuela, y si no sabe cómo tendrá que equiparse para hacerlo. Si no es así, las tres I de Internet, Inglés e Instrucción seguirán siendo solamente la primera parte de un rebuzno de asno que no asciende al cielo.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/910427-de-que-sirve-el-profesor

Utilitarismo

Utilitarismo: Filosofía ética en la cual la felicidad de la mayoría de las personas de una sociedad es considerada como el mayor bien. De acuerdo a esta filosofía, una acción es moralmente correcta si su consecuencia conduce a la felicidad (ausencia de sufrimiento) y equivocada si termina en infelicidad (sufrimiento).

La relación entre las acciones y sus resultados felices o infelices depende de las circunstancias, no de la moral.

Fuente: http://www.businessdictionary.com

¿Cuándo y por qué rediseñar una marca?

El consultor Brad Vanauken hace una excelente observación sobre el rediseño de marcas: “Los sistemas de identidad están diseñados para codificar y decodificar información de la marca hacia y desde el cerebro de la gente”. “Si cambia el sistema, las asociaciones marcarias se pueden perder y puede pasar mucho tiempo para reconstruirse.”

Si bien vivimos en un mundo cambiante en el que los gerentes de marca viven luchando con la planificación y la aplicación de un cambio de identidad, resulta más mucho más interesante profundizar sobre las motivaciones específicas por las cuales las marcas optan por cambiar la forma en que expresan visualmente lo que son – porque ahí es donde las cosas realmente pueden tomar un camino equivocado.

Si el motivo o la excusa es mala, entonces el cambio de marca será malo. A modo de ejemplo, en un excelente artículo de la revista Business Insider se examina el reciente rediseño de marcas  y del cual surgen dos claros principios:

Ser claro acerca de quién eres y permanecer fiel a eso. La esencia misma de la identidad. Es increíble cómo muchas empresas aún creen que pueden convencer a la gente que eres algo que no son al cambiar su identidad de marca.

No oculte. Una identidad que pretende ocultar la verdad no es un cambio de marca, es un intento de engañar a los inversores y consumidores.

Entonces, ¿cómo deberían actuar las marcas si eligieran rediseñarse? La regla de oro es: antes de realizar cualquier cambio es fundamental pensar en el consumidor. Cambiar una marca sólo si va a hacer que la identidad sea más relevante para ellos (no porque el equipo de marketing está aburrido o un competidor haya cambiado su marca).

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 10 razones para qué se debería cambiar una marca:

  1. Para que sea más amigable
  2. Para hacerla más limpia
  3. Para hacerla más sencilla
  4. Para hacer que se sienta más moderna y, por tanto, más relevante
  5. Para comunicar mejor lo que es (y por lo que los clientes la aman)
  6. Para indicar en qué se está convirtiendo
  7. Para demostrar que su negocio ha cambiado o está cambiando
  8. Para ser más audaz (y por lo tanto más visible), especialmente en los mercados saturados
  9. Para resaltar un aspecto de su carácter que se ha perdido
  10. Para corregir un error que se ha cometido

Un cambio de identidad sin lógica es sólo unos gráficos simpáticos y agradables.

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Antes de estar seguro del próximo cambio de identidad, deberíamos hacernos una pregunta clave: “¿Por qué este cambio va a hacer que los clientes comprendan mejor nuestra marca? Y si usted no lo sabe, ellos no lo harán.

Fuentes: http://www.businessinsider.com.au/rebranding-disasters-and-what-you-can-learn-from-them-2014-4

http://www.brandingstrategyinsider.com/2014/04/10-reasons-to-rebrand.html#.VKwfHMb_uBJ